
(A pedido de Marie)
SOLO DE PERCUCION ANAL
Esta es una nueva historia (como las llama Marie) pedorra.
Los personajes son el príncipe Culebra y la princesa Cruela deVil (no piensen mal….le encantan los perros).
Bueno resulta que una noche calurosa de verano Culebra se encontraba en el castillo de la princesa Cruela…pero no estaban teniendo una noche muy buena..al contrario era una noche de pelea, de esas discusiones que se supone que los príncipes y princesas no tienen..pero estos dos sí. Nadie recuerda de qué se trataba la cosa, después de tanto tiempo hay distintas versiones…pero en realidad eso no es lo que me trae a contarles la historia. El tema es que la cosa se iba poniendo cada vez más oscura, oscura como la noche, como el pelaje del caballo del Zorro (del cual no recuerdo el nombre), como el pelo de Elvis (solo que sin tanta “GOMA”…como les dije era noche de pelea), bueno dejando de lado los delirios, resulta que los tonos iban subiendo y la pelea ya se estaba tornando mucho mas fuerte de lo esperado. La princesa Cruela ya estaba con todos los pájaros volados y Culebra no ayudaba mucho a que vuelvan a su lugar (“no se…no se….no se…no se…”, captaste, yo se que si (mensaje personal)).
Bueno vasta de desvíos….ya dije que la cosa estaba fulera? … Ah si..ya lo vi…bueno, realmente estaba fulera (por si no quedo claro), fulera como la cara de Tevez, fulera como la cola de la gorda que vive a la vuelta de mi casa….en fin ….fulera.
El príncipe y la princesa estaban sentados en unas hamacas del reino, con asientos de madera labrada y cadenas de oro puro…Culebra que ya estaba cansado de escuchar a Cruela, cansado de los reclamos, de que esas calcitas que usas no me gustan y tu caballo se caga por los parques reales como si fueran de él, que por qué no llevas a pulir esa corona que es cualquier cosa, que si seguís estando con ese acompañante voy a pensar que sos medio put…, etc. etc. Harto de escuchar todas esas cosas el príncipe decidió cortar por lo sano, acabar con el asunto, finiquitar la situación y entonces sin más remedio se rrrrrrrajó un pedo terrible que encima rebotó contra la madera labrada de las hamacas así que fue doble e interminable.
A todo esto la princesa un poco sorprendida un poco anonadada de que su príncipe tuviera tal actitud, se entró a cagar de risa a más no poder…y el con su expresión de gato con botas, dándose cuenta de lo que había echo la miró con los ojos y la boca bien abiertos, ya que hasta él estaba sorprendido y luego se tapó la cara con vergüenza mientras se reía por lo bajo, diciendo perdón se me escapó un pedito.


2 Comments:
Tu príncipe es al revés que el del cuentito...¿Te acordás de la rana que la besabas y se transformaba en príncipe? bueh, el tuyo era un príncipe que se vé que lo besaron y se transformó en jabalí...
10:19 a. m.
a veces es uno y a veces el otro....me parece que es bipolar, cuando quiere es fino y cuando quiere es el mas cerdo. Lo mas gracioso es que a mi no me deja pasar ni una.
3:55 p. m.
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